lunes, 21 de mayo de 2012

Siberia

¿Vivo? ¿muerto? esas no son sino condiciones materiales del poeta. ¿Qué nos importa el poeta? aquí está su obra, el hijo que ya no forma parte del padre, la creación que ya se defiende por si misma. No hay poeta sin poema, del mismo modo que es el hijo quien hace al padre, pues sin él no sería sino sólo otro hombre.


Siberia
Yo nunca he puesto un pie sobre Siberia,
jamás he visitado sus desiertos,
sus cárceles, helados maleficios.

No sé cómo se ve aquél blanco infierno,
el gélido temor al aislamiento,
su témpano de vidrio vuelto polvo.

Si algún día fuese a aquéllas manchas blancas
seguro gritaría tu nombre al viento,
y no tendría respuesta más que el mudo
rugir del laberinto siberiano.

Jamás iré a Siberia sin tus ojos,
sin ellos no sabría cómo encontrarme.
Pensé en llevar tus labios, pero entonces
podríamos pegarnos con un beso.

Jamás iré a Siberia sin tus pies.
Seguro que se ven
hermosos en la nieve.

Siberia, el blanco polvo del exilio.

Las plantas no florecen en Siberia,
Tampoco hay colibríes;
al menos no en la tundra.

Quizá algún día visite
la taiga siberiana,
allí el verano es breve pero basta
para que exploten flores amarillas:
minas anti-tristeza
en suelo comunista.

¿Por qué la guerra fría en que combatimos
jamás nos ha llevado a suelo siberiano?
Quisiera hubiese paz entre nosotros
y no este infierno mudo,
el eco del silencio bajo cero.

Por eso no pienso ir a aquellas tundras,
no hay nada para mí sino el exilio
y para conocerlo no tengo que viajar.

Estoy a medio mundo de Siberia
y sé lo que es rogar tu nombre al viento
al grado que mi voz cae congelada.
La tundra siberiana
es eso que se escucha cuando callas:
la escarcha del silencio entre tus labios.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Preceptiva

Han llegado a mis oídos, con más frecuencia de la que me gustaría, ciertos comentarios en torno a la composición de poesía clásica que rallan en la ignorancia total. "Si es que todos los sonetos son iguales", me dicen; "Si lees una décima lees cien, si lees cien décimas lees una", me han dicho; "Si es que no hay mérito en hacer liras y endechas, lo de hoy es el verso libre". No pienso discutir la validez, o invalidez del verso libre, que de nuevo no tiene nada, recordemos que Freyre ya la usaba hace casi cien años. Es cierto que mucho ha sucedido en la poesía desde que los sonetos de Petrarca llegaron desde Italia, sin embargo también ha transcurrido mucho tiempo desde que Mozart compuso su Sonata para piano No.11, y no por eso las sonatas de Igor Stravinsky, compuestas en pleno siglo XX, resultan menos bellas u "originales" (curiosa noción es la "originalidad"). En fin, como en todas las artes, en la poesía hay formas canónicas, para las cuales se ocupa de ciertos lineamientos que han de ser respetados. Claro está que el elemento del "genio" es lo que separa a un poeta de un simple versificador; a un artista de un artesano.

El poema de ésta semana es un soneto que, más que pretender ser un manual de preceptiva, propone ciertos lineamientos y consejos que me resultan útiles al momento de componer un soneto.

Metasoneto
Si escribes un soneto hazlo despacio;
coloca con cuidado tus acentos,
pues son muchos los encabalgamientos
que te hacen pegar saltos cual batracio.

Habrás de ejercitar como en gimnasio
la forma en que introduces elementos
retóricos, así tus planteamientos
ocuparan con orden el espacio.

Recuerda que el soneto es silogismo
en verso y a la lógica está atado.
Conclusión y premisas en el mismo

sacuden al lector que ha terminado
de leer aquel poema, tras un sismo
que con catorce versos lo ha noqueado.

domingo, 19 de febrero de 2012

Para Amanda

Para Amanda
“El final no lo escogemos nosotros. A veces alguien más lo hace.”
– Alejandra Gotóo

¿Y quién soy yo si no sólo otro Alberto?
un pobre pusilánime de cuarta.
No soy más que el dinero dejado en el buró,
un puño de monedas que no alcanzan
para pagar tu viaje de regreso.
Pero es que tú no entiendes el mensaje,
y yo soy incapaz de pronunciarlo.
No quiero que te vayas a tu casa
y dejes tu calor sobre mi almohada,
mi cama, las paredes y mi ropa.
Quisiera despertar todas las noches
y ver tu cuerpo etéreo junto a mí.

Llegaste a Cuernavaca con la noche
borrando todo rastro de tus huellas,
soñaste que vivías en un sueño,
tan sólo éramos niños jugando a estar despiertos.

Ya no sé cuántas veces he llegado
con un ramo de flores amarillas
pidiendo que te olvides del noquiero.
Yo sé que las cadenas son pesadas
y ahora no soy nada más que un hombre.

Amanda, por favor, regresa a casa,
no quiero que tomes el autobús,
entiende mis mensajes, mis palabras;
no te he dado dinero, pues quiero que te quedes.

Yo sé a qué te refieres cuando dices
que te duelen las manos, que pesa el respirar.
También sé qué se siente pasar toda la noche
buscando tener sueños que sean la realidad.

Me enferma no tener tu cuerpo aquí,
que el único vestigio de tus pétalos
sea el fatuo olor a vida
de aquellos calcetines
que están bajo mi almohada.

No quiero que tomes el autobús,
quisiera galopar en bicicleta,
que llegues a la casa
(la casa que no es mía sino nuestra)
a bordo de un corcel hecho de flores,
de flores que combinen con tu piel.

No sé qué se rompió, niña pequeña,
pero ésta vez rompimos algo grande,
las cosas que se rompen,
incluso si se pegan,
jamás serán lo mismo que un día fueron.

viernes, 3 de febrero de 2012

de vuelta y es febrero

Buenas noches, mis queridísimos lectores fabricados. Es una pena que mis intervenciones en éste mundo digital sean cada vez más esporádicas, pero les tengo una buena noticia: me he hecho del compromiso moral de no abandonarlos con tanta frecuencia, y, si es posible, volver a la bonita costumbre de dejarles un post a la semana. Es por eso que, sin mayor preámbulo los dejo con una nueva espinela, con especial dedicación a mis colegas vates.

Cenzontle
Canta con voz melodiosa
para iniciar el cortejo,
para anunciar un festejo
o celebrar cualquier cosa.
¡Qué melodía tan hermosa!
vaya que causa mil goces.
Calma a las bestias feroces
con la armonía de su coro.
De infinito repertorio
son sus cuatrocientas voces.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Dama negra

A casi dos meses del último post éste blog se siente más vacío que nunca; yo sé que si hay alguien ahí leyéndolo estará a) muy enojado a causa de mi inconsistencia, b) contentísimo por recibir un nuevo post, c) sorprendido de que este blog aún existe. Esperemos sea la segunda. Supongo que las causas de mi ausencia no son relevantes, claro que si la duda los corroe pueden dar click aquí (claro que eso fue el año pasado, éste año los abandoné diez días más), por lo que iré al meollo del nuevo post.
En éstos días de comida, familia, vacaciones, comida, fiestas, amor, comida y descanso, me topé con una foto que me resultó maravillosa, es una suerte de autorretrato (en el arte de la fotografía considérome un absoluto ignorante) realizado por la fotógrafa mexicana Jennifer Mendiola. La imagen me causó una combinación de sensaciones bastante curiosa, lo que me llevó a escribir una no-tan-afortunada cuarteta, que más tarde se convirtió en un poema un poco más extenso. Por ahora es suficiente runrún, pues como dije, no sé mucho (nada) de fotografía y lo poco que puedo decir es lo que la pieza me transmite, mismo que está contenido en el poema. Si la pieza tiene título o no es algo que desconozco, el único dato que tengo es el título de la colección o serie a la que pertenece: "Luz, Sombra y Drama". Espero que tanto la fotografía como el texto sean de su agrado.





Dama negra
De luz y sombra nace un drama muerto,
la nube ofusca al sol y tinta al mundo
con manchas de color que resplandecen
en una oscuridad que es un concierto.

La noche, la penumbra, sombra etérea,
recae sobre el arcoíris de una dama,
sus ojos, tornasol, mosaico, flama,
invitan al fatídico himeneo.

¡Qué suerte la de aquél que la contempla!
El templo del sublime y alto yerro
evoca la presencia del Oscuro,
que a todos nos empuja hacia el destierro.

Un haz de luz escapa a aquella umbría,
un círculo, una cuenca; luz, umbral
por donde asoma el drama de su noche.
El tacto de su piel, oscura, fría.

Qué muerte en su mirada, la inocencia
de un caimán que invita con sus fauces
a que todos los ríos con sus cauces
se llenen de cadáveres flechados.

Hay un profundo y lúgubre cortejo
en esos labios muertos e impetuosos,
los surcos rojinegros que los rompen
esconden de algún ósculo el reflejo.

La noche de su cuerpo flota al fondo
de un mar blanco, cielo, nube, sol;
sus notas, contrabajo en las cavernas
son un lamento seco, el cante jondo.

Escurre de su cima la serpiente
que un día propició nuestra caída,
su cuerpo se resbala hacia la noche
en un fuerte arrebato adolescente.

Qué ínfima, qué vil, reina del hado;
qué baja e infame guita de la gruta,
la dama, su culebra, reina abyecta
me ha dado con sus ojos la cicuta.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Muerto el día de muertos

Tal como lo indica el título, el día de muertos ha acabado, noviembre arranca y yo sin post (vaya novedad). Quizá este es el momento de recibir abucheos, pues, hora y tres cuartos más tarde de lo esperado, haré un pequeño homenaje a las tradicionales "Calaveras literarias". La razón por la cual no había compartido con ustedes, mi queridísimo público finado (este blog está más muerto que un panteón) es que el texto en cuestión fue elaborado con la finalidad de participar en el XIII Festival "La Muerte tiene permiso", organizado por el CONELIT de Tlaxcala; del cúal no he tenido noticias hasta la fecha. Como el plazo del concurso ha vencido y yo no sé nada de ellos me doy por enterado de que mi trabajo no ha sido del agrado del jurado, por lo que me tomo la libertad de compartirlo con ustedes, mis queridos bloggers cadavéricos. Sin más, les dejo esta calavera, dedicada a uno de los Tres Grandes de Argentina:

a Ernesto Sábato
30 de abril, la Catrina
seguida por Bioy Casares
visitó Santos Lugares,
en busca de otro escritor.
Juntos tocaron la puerta
en casa de Don Ernesto,
quien se encontraba indispuesto
en su estudio de pintor.

¿Quién anda ahí? ¿Quién me busca?-
grita el pintor desde dentro.
¡Che! ¡Vámonos para el centro!-
contesta Adolfo feliz.
¡Si es medio Bustos Domecq!-
dice contento el artista,
quien acude a la entrevista
con fuerza locomotriz.

¿Qué viene a hacer por acá?
me siento en un cuento suyo,
y vaya que es un orgullo
ser para usted personaje.-
Pronto Casares contesta:
esto no es cuento ni chiste,
y aunque parezca algo triste
la flaca va a guiar el viaje-

La Catrina quita el velo
que antes cubría su cara.
Como si nada pasara,
Ernesto ignora su suerte:
¿quién es la chica delgada?-
Bioy Casares le contesta:
ésta muchacha modesta,
es la Catrina, la Muerte.

Sábato brinca de un susto,
-¡Ya entendí a dónde nos vamos!-
dice ofendido en reclamos,
viendo indignado a Casares.
Dice pronto la Catrina
-mi visita no es funesta,
pues nos vamos a una fiesta
para tu hermosa Argentina.-

Ernesto con cara triste
pide quedarse en su casa,
pues no entiende lo que pasa;
no quiere cuentos extraños.
Quiero una celebración
-explica sin ironías-
en 55 días,
porque será mi cumpleaños.

La muerte ríe y le pide
que se despida sin más,
pues por fas o por nefas
tendrá que irse con donaires.
Solo sonríe y da la mano
a Bioy Casares, quien guía
a Ernesto con gallardía
al centro de Buenos Aires.

En la ciudad había fiesta
pues celebraban con gusto
que había ocurrido algo justo:
Buenos Aires era ahora
Capital Mundial del Libro.
Ernesto mordió su buz,
vio al final del Túnel luz
y entendió la moraleja
la verdad reveladora:
le había llegado su hora.


domingo, 16 de octubre de 2011

y en esta esquina....

Así es, mi respetable público, éste vate se batirá en un épico duelo de versos con sus colegas poetas en el "Torneo de Poesía 2011". La primer eliminatoria se llevará a cabo el día de hoy (porque hoy ya es domingo, sí, mira qué elocuente soy) a las 10 de la mañana, GMT-6, es decir, hora del Distrito Federal, Monterrey y Guadalajara, en el marco de la Feria Internacional del Libro del Zócalo capitalino. Sería altamente gratificante para mí que alguno de ustedes, colegas blogeros o curiosos de internet, se diera una vuelta para apoyar (o por lo menos lanzar tomates) a éste poetastro tan pedante, a quien seguro llevan aguantando un rato en la web. En caso de que no puedan asistir, el evento será transmitido vía internet y lo pueden ver diréctamente desde esta página ¡sí! escuchó bien, desde esta página.

Sin más preámbulos me despido, recuerden, 10 am en el zócalo o en éste blog.


¡Gracias por su apoyo!

domingo, 18 de septiembre de 2011

Raíces

Los últimos días, definitivamente, no han sido los mejores de mi vida; yo sé que es terrible iniciar un post con estas líneas, pero esa es la verdad. Dirían los formalistas rusos que a ellos qué carajos les importa la vida del autor; con todo mi respeto, los formalistas rusos pueden irse al garete. Quizá a vosotros tampoco os importe lo que sucede con la vida de este autor, no lo sé, supongo que en ese caso he de mantener mis comentarios al mínimo, al fin y al cabo lo que os interesa son las letras. Para los curiosos no tengo mucho que decir, me limitaré a afirmar que componer un verso jamás me había resultado tan difícil como en estos cinco días. El siguiente poema fue lo único que pude "vomitar", sí, un verbo un tanto desafortunado para algo como la poesía, pero en este caso es cierto, vomité este poema y me siento un poco mejor. Supongo que nuestra colega blogger, Malque, tiene razón al decir que los pájaros heridos ya no saben cantar.


Raíces

Mis ramas te tocaron y sentí
un tenue cosquilleo dentro del cuerpo,
un ímpetu vibrante aquí en mi pecho.
No quise caminar, mis pies eran raíces.

Jamas pensé en moverme del lugar
en el que me encontraba bien plantado.
Me estaba marchitando y no me daba cuenta.

Miré tus ojos, un alma enclaustrada;
pensé en sacarla de esa cárcel burda
y luego me di cuenta que yo era el prisionero.

Recuerdo verte pura, levitando;
tus pétalos etereos me embrujaron,
movieron mis raíces, pensé en volverme un ent.

Estaba yo encerrado aquí en la tierra,
clavado al suelo, sin movilidad,
quería alcanzarte allí, en tu profundo cielo.

Un día vomité una pluma y supe
que no era coincidencia
haberte conocido.
Sabía que algo en mí estaba cambiando,
que mi follaje se iba desprendiendo;
que mi corteza ya no era la misma.

Un dia desperté de mis cadenas,
del sueño vegetal en que me hallaba,
miré hacia abajo y no tenía raíces;
ya no estaba plantado.

Estaba levitando
miré mis ramas llenas
de un follaje plumífero,
y entonces comprendí
que una flor morada
Me habia transformado en colibri.

jueves, 25 de agosto de 2011

Y nos dieron las diez, y las once, las doce y la una...

¿Disculpas? ¿que os debo una disculpa? nada, que no os debo nada. Sí, pedante y sin ganas de explicar mi larga ausencia, he vuelto a este blog. Sí, a este TÚ blog. Pero bueno, sin más preámbulos ni detalles de mi vida personal ("vaya basura de bloggero, no nos cuenta sus intimidades" seguro estais pensando) os dejo con un nuevo poema, terminado hace un par de días y copiado hace un par de minutos de una libretita Scribe (sí, como las de la primaria) ya muy desgastada. De antemano me disculpo con todo aquél lector que no comprenda del todo mis referencias, supongo que en su caso nos vemos ante ese curioso fenómeno denominado brechageneracional. Espero el resto lo disfrute


“Y”

I
Mi tío se suicidó a los 27,
bebió de su escopeta
aquél último shot de rebeldía
al tiempo que lloraba los versos del poema
que cinco meses antes me cantaba.
My girl, don’t lie to me,
Where did you sleep last night?

El plomo respondióle a su garganta
Jack bourbon Tennessee
(un solo que jamás pudo tocar)
Lumberjack shirt, botas y jeans,
“me importa poco si es post-punk,
es solo ruido, grunge, pero me gusta”.

El mundo vio aterrado cómo un joven
mostró el poco valor para la vida
en tiempos donde todo tiene precio.
La vida vale poco, el rock vale la vida.

Recuerdo que mi tío murió en febrero
tras una depresión causada por su padre,
mi abuelo del que todos somos hijos.
Abuelo/padre de treinta pulgadas
color RGB de cien canales.

II
Después de que enterramos a mi tío
mi abuelo me enseñó que amor cortés
era ese de Fran Fine y Maxwell Sheffield.

No importa que me rompan
el corazón en trizas
pues Billy Mays tiene su Mighty Putty
y no hay nada que no pueda pegar.

¿Recuerdas esa historia de Bell Air?
This is a story all about how
My life got flipped-turned upside down.

después pusiste el walkman en cassette
tratando de encestar un Alley-Oop
creyendo saber mucho de B-Ball.

Los Mighty Morphin Power Rangers
están para salvarte.
Sin importar que Sordon
y Alfa fuesen racistas:
Zack Taylor era el negro,
Trini Kwon la amarilla.

Clarissa, Punky Brewster y Nikita
muy pronto serán viejas menopáusicas;
y un día se extinguirán
como Earl y Fran Sinclair
(fosilizados)

Abuelo ¿por qué nunca me dijiste
que Shaggy era un neohippie?
fumaba marihuana en esa combi,
hablaba con su perro,
saciaba su hambre mórbida.

¡Y qué fue de esos cinco planetarios!
¿a caso es que el andino no tiene corazón?
Quizá se convirtieron en Al Gore
y están en Estocolmo
hablando de cómo educaron
a la primer generación
que quiso ser ecologista.

¿Verde? Que no te quiero verde;
naranja que te quiero,
mi soda de naranja.
Tú sé mi Prometeo
y yo seré tu Bob.

III
Bendito sea el Tocom,
la vida parabólica.
Por el poder de Greyskull
(¡Thiunder! ¡Thunder!)

Bendito Jack LaLane y el Power Juicer,
benditos Nicer Dicer e Easy Mop.
La vida está arreglada;
si el mundo es aburrido
haz zapping hasta hallar algo mejor.

IV
Ya casi son quince años después de aquél enema
y sigo preguntando
What’s my age again? What’s my age again?
El punk es una moda pasajera,
Fred Durst fue comunista
pues ya ha caído el Muro de Berlín.
También de niños fuimos militantes
(cantábamos el himno)
Nookie nos convirtió en White Angry Boys.

Esa es la rebeldía que me enseñó el abuelo;
llevar al Che Guevara en la playera,
gritar y hacer mosh-pit.
Calm Like a Bomb, Zack de la Rocha,
Calm like a fucking bomb.


V
El mundo se ha acabado tantas veces
que no sé qué versión es la de hoy.
En el año 2000 alzábamos las manos
y el mundo se salvó con una Genkidama.

La vida es radioactiva,
el mundo no se acaba
Cut my life in two pieces,
this is my last resort.


VI Pronto serán veinte años
de la canción de cuna
que lo mandó a dormir,
My girl, don’t lie to me,
y yo piqué el anzuelo.
Mi tío murió al saber que yo era el niño
nadando bajo el agua.
Se dio un tiro en la cara,
pues yo mordí aquel dólar
lanzado por mi abuelo.

domingo, 17 de julio de 2011

Disculpe usted

Disculpe usted, mi lector, por ausentarme tanto tiempo del mundo tan curioso y entrañable que es la red. Sí, es cierto, avisé que viajaría a tierras misteriosas por un par de semanas, pero del mismo modo prometí dar parte de mi estancia. Así, le comento que la tierra en que me hallo no es sino Xalapa, la jarocha casa del albur, la décima y el son; ciudad que siempre me ha recibido con los brazos abiertos, no solo en calidad de poeta sino como joven, estudiante y en ocasiones viajero descarriado. La razón de mi estancia en dicho lar queda clara, espero con la imagen que le presento, seguida de un texto que no tiene tanto que ver con el lugar, mas con mis razones de estar por aquí.


Lacandónico
para Sabina, un ave de colores en este mundo gris.

Nadie celebra lo raro,
quieren ser solo gorriones,
pájaros grises simplones;
todos iguales y, claro,
¿quién va a querer ser un guaro,
no ser noviembre, ser mayo;
selva, la lluvia y el rayo;
una explosión de colores,
plumas envueltas en flores?
yo, quiero ser guacamayo.

Para mover el esqueleto

"música moderna ... para gente pendeja" -Silverio. Latest tracks by Mr. Haha Jones